BAJAR PESO: QUE HACER?

En el mundo del fitness se habla de “pérdida de grasa” porque lo que interesa es perder grasa, no músculo. En la industria dietética, se habla de “pérdida de peso” porque no

importa que se pierda (tejido adiposo, muscular, óseo, líquidos, etc.) Siempre que la aguja de la báscula descienda. Creo que esta diferencia terminológica guarda una estrecha relación con la confusión que sea ha creado. Esta no es la idea principal de este artículo, pero se trata de algo que debes tener presente cuando vuelvas a leer artículos sobre pérdida de peso.

Se puede perder peso graso de forma saludable sin recurrir a dietas que casi significan ayunar, Basta conseguir unos principios básicos de nutrición y de conducta para ver como esos kilos de más van desapareciendo.

Controla la acidez metabólica: como Dice el doctor José Fernando García “El pH de nuestro organismo debe mantener un equilibrio que cuando se rompe hacia la acidez “es el origen y la madre de todas las enfermedades que padece el ser humano en esta época”. Muchos estudios demuestran que en el tratamiento de la obesidad el pH orgánico juega un papel importante. Entre las causas que más acidez producen en nuestro organismo están el estrés, el sedentarismo y los malos hábitos nutricionales.
Algunos de los alimentos que más acidifican en el cuerpo y por consiguiente deben evitarse son los siguientes: todos los productos refinados y procesados en los que están incluidos alcohol, tabaco, azúcar, harina refinada, margarinas, todos los productos procesados que contengan conservantes colorantes, estabilizantes, etc.

No a las dietas hipocalóricas: Una reducción en tu ingesta de más de 800 calorías al día puede producir que tu cuerpo recurra a medidas preservadoras de la energía entendiendo que atraviesa una fase de penuria alimenticia que podría interferir con sus funciones normales, además de reducir su ritmo metabólico basal y hasta reducir su temperatura con el fin de preservar la grasa como medio de subsistencia. Lo peor de todo es que si se entra en esta fase el cuerpo prefiere desprenderse del tejido muscular antes que la grasa, lo que causaría un cuerpo flácido y un metabolismo lento que en el momento de aumentar la ingesta calórica engordaría con facilidad.

Mantén una adecuada ingesta de proteína: Una de las formas de evitar perder el tejido muscular en una situación como la descrita en el consejo anterior es mantener una ingesta de proteína relativamente alta. Según la experta en nutrición Anita Bean, en un programa de pérdida de grasa se recomienda consumir entre 1 a 2 gr de proteína por kg de peso muscular, dependiendo de factores como el sexo, el nivel de entrenamiento, etc. Por supuesto, para ganar músculo también se necesita del consumo de carbohidratos ya que esto estimula la secreción de insulina la cual estimula la síntesis proteica y por ende ayuda a tonificar tus músculos y activar el metabolismo.

Come frecuente y sabiamente: si has oído que repartir tu ingesta calórica en varias comidas al día es mejor que comer dos o tres veces, has oído bien. Cuando comemos nuestro metabolismo se activa de manera que mientras más veces al día lo hagamos más se activará. Es obvio que la elección de lo que comemos es muy importante. Por lo cual; procura que todas esas pequeñas comidas estén configuradas a base de proteína y carbohidratos complejos.

Hazte amigo de las aves: Los fisicoculturistas y practicantes de fitness saben que las pechugas de pollo aportan mucha proteína y muy poca grasa, de ahí que sea un plato favorito de todos ellos. Pero todavía hay otra ave mejor, el pavo. Una pechuga de pavo sin piel contiene un tercio menos de grasa que una de pollo, la carne de estas aves son una excelente fuente de proteínas limpia.

Come mucha fibra: La fibra es el material inerte de las verduras y frutas, es una materia que nuestro organismo es incapaz de procesar y metabolizar. Cuando se hace una comida alta en fibra la respuesta de la insulina es menor y por consiguiente el metabolismo acumulara menos grasa y se tiene menos hambre. La fibra necesita más tiempo para ser masticada, lo cual disminuye el ritmo de alimentación y una vez en el estómago la fibra absorbe gran cantidad de agua, generando una sensación de saciedad que ayuda reducir el apetito. Por último, la fibra facilita el tránsito intestinal ayudando así a las evacuaciones.

El ejercicio es la respuesta final: Todo el mundo sabe que el ejercicio consume calorías mientras se hace. Lo que muchos ignoran es que el metabolismo permanece activo hasta nueve horas después de hacer un entrenamiento. Para potenciar este beneficio Incluye dentro de tu programa de entrenamiento ejercicios que te permitan ganar musculo. Recuerda que la masa muscular tiene dos aspectos importantes, no sólo estéticamente aporta esas curvas y ángulos tan atractivo, sino que hace que el cuerpo sea metabólicamente más activo. El músculo quema calorías simplemente por estar ahí. La grasa es una materia inerte es simplemente un almacén de calorías. El músculo por el contrario siempre está activo y demandará calorías para su función. Mientras más músculo poseas más caloría necesitas para mantener tu peso. Dicho de otra manera, una persona de 70 kilos con un porcentaje de grasa corporal del 25% quema menos calorías que otra que pesa lo mismo, pero sólo tiene el 15% de grasa.

Según el colegio americano de medicina deportiva (ACSM) hacer solo ejercicio aeróbico para adelgazar lleva consigo una pérdida de masa muscular y como consecuencia, tu metabolismo será cada vez más lento y para mantener el peso debes comer menos cada día. Lo ideal y para que esto no suceda es que combines el entrenamiento de fuerza con el ejercicio aeróbico.


¡Esto es lo que yo llamo perder peso de forma inteligente!

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